Por qué hacemos lotes

Cada frasco viene de un lote: una sola cosecha, de una sola reserva y una sola especie de abeja. Es más trabajo que mezclar, y lo hacemos por tres razones.

Sabes de dónde viene lo que comes

La tarjeta de cada frasco lleva un código QR. Al escanearlo ves la especie de abeja, la reserva, el mes de cosecha, y cuántas colonias y cuánta miel dio ese lote.

Cada cosecha, con su fecha

Cada lote es una sola cosecha de un solo lugar, y su sabor sigue lo que floreció en el bosque durante esas semanas. Por eso ningún lote sabe exactamente igual a otro: cada uno es la miel de ese lugar en ese momento.

Transparencia, también en lo que aún no sabemos

Mostramos los números reales, aunque sean pequeños, y señalamos lo que falta confirmar, como la identificación de una especie. Nuestra investigación genómica busca verificar el origen y la especie de cada miel.

Te invitamos a probar esa variación con nosotros: sigue el canal y entérate de cada cosecha nueva. Tu compra sostiene el bosque que produjo esa miel.

Seguir el canal

Ver un lote de ejemplo →